La inversión pública para prevenir inundaciones se redujo por segundo año consecutivo y tuvo el registro más bajo desde 2021.
El año pasado, el gobierno federal inyectó mil 627 millones de pesos en obras para la prevención y protección contra inundaciones, un desplome de 45% contra 2024, de acuerdo con el Segundo Informe de Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Analistas señalan que estas obras no son prioridad para el gobierno federal, ya que privilegia programas sociales, que recibirán más de un billón de pesos en 2027, según el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación.
El gobierno no anticipa un presupuesto mayor ante la realidad ambiental, dijo el expresidente del Consejo del Colegio de Ingenieros Ambientales, Julio Valdivieso.
“El gobierno no lo ve como una prioridad y se requiere mucha obra como canales de desagüe, conectar redes de alcantarillado a los túneles emisores, y para eso se requiere inversión”, comentó.
“La autoridad prefiere atender los problemas cuando se presentan y esperar a que pase la presión pública, y hacer como que no pasa nada. Las obras de prevención no se ven y no dejan votos. Tampoco pueden presumirlos, en cambio otras obras sí, porque sirven para la propaganda política. Año con año se reducen los presupuestos para obras de prevención y así seguirán las inundaciones”, dijo.
Más caro corregir
Desde su punto de vista, los ciudadanos deben hacerle ver al gobierno que estas obras son primordiales para evitar tantos daños, debido a que, a la larga, resulta más caro corregir que prevenir.
“En el futuro seguirán las inundaciones, desbordamientos y apareciendo los socavones, con las consiguientes pérdidas de bienes, propiedades y a veces vidas”, dijo.
El director del Instituto Mexicano para el Desarrollo de Infraestructura (Imexdi), Edmundo Gamas, indicó que el recorte se explica porque el gobierno tiene enormes presiones financieras, dado que la economía ha crecido apenas al ritmo que la población por la falta de confianza desde que Morena ocupa la Presidencia.
“El gobierno no ha ampliado la base tributaria ante la ausencia de una reforma fiscal. Ha incrementado el gasto social. Se ha embarcado en proyectos de infraestructura que son frutos del capricho y se han completado con enormes sobrecostos, por lo que cuesta más operarlos de lo que generan. Para colmo, le inyectan recursos a Pemex, que es un barril sin fondo”, agregó.
Visión sexenal
En su opinión, es difícil que el gobierno realicé las inversiones sin la presión de la población. Recordó que, desde hace lustros, el Imexdi ha pedido a los gobiernos llevar a cabo planes transexenales de infraestructura para no improvisar obras y que se realicen apegadas a las necesidades de la población.
“En el instituto hemos trabajado en eso, pero los gobiernos tienen horizontes sexenales que impiden la planeación ordenada. Tienen estrechez presupuestal y cooperan de manera insuficiente con el sector privado. La opacidad beneficia a los funcionarios que no quieren rendir cuentas y solapa a la corrupción”, señaló Gamas.
Ambos expertos coincidieron en que el gobierno requiere cambiar su visión, ya que, de lo contrario, México continuará siendo un país con infraestructura endeble, insuficiente para el desarrollo de la economía y el logro del bienestar.
“Hemos bajado tres niveles en la calificación de crédito con los gobiernos de Morena, quedando en el escalón más bajo del grado de inversión. Es probable que descendamos al nivel de bonos basura. Eso va a encarecer el crédito, que ya hoy es caro y todavía será más difícil pensar en soluciones de fondo”, concluyó Gamas.
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Contenido sindicado vía RSS de El Universal. Nota original: https://www.eluniversal.com.mx/cartera/can-45-inversion-para-prevenir-inundaciones-es-el-segundo-recorte-consecutivo/