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“El performance se convirtió en muchas cosas”, declara Luis Orozco, docente, artista de performance y también director de nada más y nada menos que Ex Teresa Arte Actual, recinto del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) dedicado a esta forma de arte.

Esa idea está presente en “Un arete en el ombligo... La contracultura está en casa”, exposición que es un “mosaico” de lo que en la actualidad es el performance, pero también “de la cultura popular chilanga”.

“Hacemos nosotros un ejercicio de autoexotismo, pues le damos la vuelta y traemos la merced al museo y traemos las telas, la paca, los residuos textiles”, comenta el director, quien asumió el cargo en 2025.

De hecho, Orozco explica que de ahí deviene el título de la muestra: “Estamos en el ombligo, el centro, una joya incómoda, que sólo muestras a tu comunidad, eso es lo que somos, somos un espacio incómodo, somos el arete en el ombligo”. El director también señala que no necesariamente son un museo de arte contemporáneo, como lo es el Tamayo, “somos una cosa distinta”.

Un ejemplo de cómo ha cambiado la práctica del performance, donde ya también se generan objetos, obras y documentos, es la obra “Performance es el nuevo muralismo”, de Pepx Romero (Durango, 1994). Se trata de un retablo monumental que cuenta la historia de Ex Teresa a través de las figuras más emblemáticas que han pasado por el recinto, incluyendo al personal del museo.

En la exposición, los visitantes podrán conocer a artistas que, aunque ya tienen su trayectoria, “no habían tenido un escaparate”, dice Orozco, como Santísima Kitsch (Ciudad de México, 1984), quien interviene la capilla del edificio con “Altar dedicado a las Carmelitas Descalzas”, donde la creadora hace un collage de cosas que la componen a ella, con referencias de la cultura pop como la pornografía, las princesas, Barbie, pero también con autorretratos para reflexionar sobre el cuerpo, todo exhibido al estilo de un altar de barrio, con piñatas y guirnaldas de popote.

Dos esculturas textiles, que en realidad son en piezas de indumentaria poshumanista son la aportación de Farlopa (Ciudad de México, 1993), quien con estas obras reflexiona sobre los límites del cuerpo.

Un edificio hecho con retazos de tela es la creación de Frank López (Chihuahua, 1976) titulada “Una costurera” es la pieza con la que el artista homenajea a las trabajadoras textiles que fallecieron con la caída del edificio de San Antonio Abad en el terremoto de 1985. El artista aborda la invisibilización de los trabajadores, que se encuentran en condiciones precarias, en el nombre de la moda desde entonces y que en la actualidad se ha agudizado debido al “fast fashion” y los nuevos hábitos de consumo.

La muestra estará abierta hasta el 30 de agosto.


Contenido sindicado vía RSS de El Universal Cultura. Nota original: https://www.eluniversal.com.mx/cultura/en-ex-teresa-arte-actual-una-muestra-sobre-ser-la-joya-incomoda-de-los-museos/

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El Universal Cultura
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