El Museo del Objeto del Objeto comprueba la historia también está en los detalles más nimios
Un walkman puede devolvernos una canción; un recetario, acercarnos a la mesa familiar. En la colonia Roma, el Museo del Objeto del Objeto: MODO reúne las huellas de nuestra vida cotidiana y despierta una pregunta íntima: ¿Qué cosas contarían nuestra historia si un día ya no estuviéramos para hacerlo?
MODOEl pasado también cabe en un cajón
No es que seamos acumuladores, pero muchas veces hay objetos que cuesta tirar aunque hayan dejado de servir. Una caja vacía, un reloj detenido, el aparato con el que escuchábamos música de adolescentes. Los conservamos por lo que nos permiten recuperar: una voz, una costumbre, una versión de nosotros mismos.
Esa relación entre las cosas y las personas es el punto de partida del Museo del Objeto del Objeto, conocido como MODO. Inaugurado en 2010, este espacio de la Ciudad de México reúne más de 200 mil componentes de un acervo que permite explorar la vida cotidiana de México desde principios del siglo XIX. Sus exposiciones son temporales: las piezas se seleccionan y reúnen para contar distintas historias, que créeme, te fascinarán.
MODO¿Qué puedes ver en este museo?
La variedad invita a detenerse en cada paso que das al recorrerlo. Su catálogo incluye una lavadora de cobre de 1923, un mimeógrafo, un walkman, además de recetarios, cosméticos, útiles escolares y utensilios de cocina. Cada uno permite acercarse a un aspecto diferente de la experiencia humana: el trabajo doméstico, la apariencia, el aprendizaje o el placer de escuchar una canción a solas. Para una persona más joven, el mismo aparato puede plantear un descubrimiento. Así comienza una conversación entre generaciones, con un objeto como punto de encuentro.
La colección está dividida en los siguientes rubros o categorías, que además se pueden consultar en su sitio web. Da clic aquí.
- Alimentación.
- Apariencia.
- Comercio.
- Comunicación.
- Cultura y educación.
- Entretenimiento
- Gobierno.
- Hogar.
- Industria, ciencia y tecnología
- Ritos y religión.
- Salud.
Lo que una etiqueta cuenta de México
La visita también propone mirar con atención aquello que solemos pasar por alto. Los envases, la publicidad y las artes gráficas forman parte de los intereses del museo. Sus diseños permiten seguir las maneras en que los productos se presentaban y buscaban atraer a sus compradores. Una etiqueta puede leerse entonces como una pequeña ventana a su época. ¿Qué prometía? ¿A quién se dirigía? ¿Qué idea de belleza, comodidad o éxito intentaba vender? Al hacerse esas preguntas, el visitante empieza a reconocer los deseos y las convenciones que dieron forma a la vida diaria.
Aquí un ejemplo es este anuncio de los años cincuenta, cuando Alka-Seltzer encontró una fórmula sencilla para duplicar sus ventas promoviendo la frase ‘dos tabletas mejor que una’.
La exposición que el museo anuncia actualmente, La colección, con todas sus letras, que organiza una selección de piezas en orden alfabético. Creada para celebrar sus quince años, parte de los objetos reunidos por Bruno Newman durante casi seis décadas y utiliza el diccionario como inspiración para proponer nuevas asociaciones. La propuesta lleva la firma de Manuel y Christian Cañibe, de ÉRAMOS TANTOS.
Una probadita de Newman
Bruno Newman, comunicador, fotógrafo y coleccionista mexicano, convirtió su fascinación por los objetos cotidianos en un proyecto cultural abierto al público. Fundador de Zimat Consultores, reunió durante décadas envases, anuncios y artículos que llamaron su atención por su diseño y su capacidad de contar historias. Al impulsar su conservación, catalogación y exhibición, Newman dio a materiales concebidos para usarse y desecharse un lugar desde el cual explicar cómo hemos vivido, qué hemos deseado y qué merece permanecer en nuestra memoria.
Una casa con historia propia
El edificio también merece una pausa para admirarse, debido a que fue construido en 1906 conservando en buen estado su arquitectura art nouveau, formando parte del patrimonio arquitectónico de la colonia Roma. Su antigüedad permite situar los objetos dentro de una ciudad que también ha cambiado de hábitos, de aspecto y de ritmo.
Quizá el efecto más duradero de la visita aparezca después, al volver a casa y abrir un cajón. Entre papeles y cosas pendientes de ordenar, puede haber algo que merezca una pregunta antes de decidir su destino: ¿de quién aprendimos a usarlo?, ¿por qué lo guardamos?, ¿a quién quisiéramos entregárselo? A veces, conocer la historia de un objeto es otra manera de acercarnos a alguien.
MODODónde está y cómo llegar
Ubicado en la calle Colima 145, colonia Roma Norte, alcaldía Cuauhtémoc, Ciudad de México, se recomiendan estas opciones de transporte para completar el trayecto a pie:
- Metro: estación Insurgentes, Línea 1.
- Metrobús: estaciones Durango o Álvaro Obregón, Línea 1.
- Ecobici: estaciones en Colima y Jalapa, Colima y Frontera, o Álvaro Obregón y Orizaba.
Horario: martes a domingo, de 10:00 a 18:00 horas. Entrada: público general, $80; estudiantes, maestros y personas con INAPAM, $40; vecinos de la Roma con INE, $40. Menores de 12 años entran gratis. No cuenta con estacionamiento propio ni elevador para el acceso en silla de ruedas.
MODO¡Reserva un día para perderte en este museo lleno de curiosidades, entre objetos y sus historias!
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